Después de los primeros días en los que hay reencuentros entre amigos, entre docentes y también entre profesores y alumnos puede haber cierto nerviosismo, tensión y ganas de ponernos al día con los compañeros y explicarles nuestro verano apasionante. Todos hemos tenido esas ganas de empezar un nuevo curso, seguir avanzando y creciendo y aprender.

Cuando ya volvemos a la rutina y esa sensación de novedad desaparece, puede que la motivación de nuestros alumnos vaya disminuyendo.

¡Hoy traemos 5 ideas para combatir esta falta de motivación y hacer de este nuevo curso una oportunidad para aprender sin límites!

 

Introducir una mascota

Una buena forma para motivar a los alumnos es hacerlos partícipes del aprendizaje y del día a día de la clase y la escuela. Decidir entre todos los compañeros de clase el animal del que van a tener que responsabilizarse a lo largo del curso puede reforzar ese sentimiento de pertenencia al grupo. Votar las distintas opciones teniendo en cuenta el espacio y las necesidades de cada opción previamente escogidos por todos puede ser un gran estímulo para los niños y niñas.

 

El objeto misterioso

Hay pocas cosas que motiven, inspiren y despierten los sentidos como la curiosidad. Introduce un maletín, un cofre… un objeto un poco misterioso o fantástico para que los más pequeños puedan asociarlo a una historia mágica. Esconde un objeto y crea una historia a su alrededor. Permite que los más pequeños hagan sus teorías (a quien puede pertenecer, que puede contener en su interior… etc).

Aprovecha la curiosidad que has suscitado alrededor del objeto y relaciónalo con alguna actividad que vayáis a hacer durante el curso.

 

La práctica es fundamental

Como todo, la proximidad es fundamental para despertar el interés. Siempre que sea posible, relaciona cualquier aspecto del aprendizaje con la realidad más cercana de los alumnos. Gracias a esta cercanía, les será mucho más fácil ver la utilidad de lo que estás explicando. Un buen ejemplo sería utilizar las operaciones matemáticas con retos o enigmas de la vida cuotidiana.

Refuerzo positivo

La desmotivación puede estar atribuida, a veces, a la incapacidad de seguir el ritmo de la clase o puede

estar causada por la dificultad en conseguir las calificaciones deseadas. Es por eso que el refuerzo positivo puede animar al alumno a seguir intentándolo, mejorar y buscar soluciones sin rendirse.

 

Utilizar las TIC

En la actualidad los niños y niñas están inmersos en el mundo digital. Desde muy pequeños ya se sienten atraídos por las nuevas tecnologías. Aprovecha su interés y aprovecha las nuevas tecnologías para introducir los temas en el aula. Anima a los alumnos a aprender, buscar información, descubrir, practicar lo aprendido mediante las nuevas tecnologías.

En este enlace encontrarás 5 herramientas para enganchar a tus alumnos a través de la gamificación.

Un alumno desmotivado no escucha, no se esfuerza y pierde el interés. ¡No permitas que esto ocurra y convierte la escuela en una gran oportunidad de crecimiento y aprendizaje para los más pequeños!

 

¡Hasta la próxima!